Las diferencias entre ambos métodos también son un punto positivo, porque no restan sino que suman beneficios. "Mientras en el Yoga el "centro" de atención es mental, una meditación que conduce a la unidad del pensamiento y la acción, en Pilates el "centro" o "power house" es una zona física que coincide con el centro de gravedad del cuerpo y, curiosamente, con centros energéticos como el segundo chakra (svadhisthana), o el nudo de samsara o de Brahma en la energía kundalini".
Otra diferencia positiva es que aunque las dos técnicas trabajan todo el cuerpo, "con Pilates se consigue una gran flexibilización de la columna vertebral, segmento a segmento". Por su parte, "el Yoga mejora enormemente la flexibilidad de las articulaciones".
Por otra parte, el método Pilates trabaja la energía dinámica, el movimiento potente, mientras el Yoga imprime resistencia y estabilidad estática, equilibrio. "Esto nos proporciona control y fuerza a la vez que fluidez y flexibilidad en el movimiento". Bosco. |
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